OTITIS MEDIA

(Infección de oido medio)

Descripción general

Una infección del oído (a veces llamada otitis media aguda) es una infección del oído medio, el espacio lleno de aire detrás del tímpano que contiene los pequeños huesos vibratorios del oído. Los niños tienen más probabilidades de tener infección de los oídos que los adultos.

Debido a que las infecciones del oído suelen desaparecer por sí solas, el tratamiento puede comenzar con el control del dolor y la supervisión del problema. Algunas veces, se usan antibióticos para eliminar la infección. Algunas personas son propensas a tener varias infecciones de oído. Esto puede causar problemas de audición y otras complicaciones graves.

Síntomas

La aparición de signos y síntomas de infección de oído suele ser rápida.

 

Niños

Los signos y síntomas comunes en los niños incluyen los siguientes:

  • Dolor de oído, especialmente al acostarse

  • Jalones o tirones de una oreja

  • Trastornos del sueño

  • Llanto más de lo normal

  • Inquietud

  • Dificultad para oír o responder a los sonidos

  • Pérdida de equilibrio

  • Fiebre de 100 °F (38 °C) o más

  • Secreción de líquido del oído

  • Dolor de cabeza

  • Pérdida de apetito

 

Adultos

Estos son algunos de los signos y síntomas comunes en los adultos:

  • Dolor de oído

  • Secreción de líquido del oído

  • Dificultad para oír

 

Cuándo debes consultar a tu otorrinolarimngólogo

Los signos y síntomas de una infección del oído pueden indicar una serie de afecciones. Es importante obtener un diagnóstico preciso y oportuno, así como el tratamiento adecuado. Llama al médico de tu hijo en los siguientes casos:

  • Los síntomas duran más de un día

  • Los síntomas están presentes en un niño menor de 6 meses

  • El dolor de oído es intenso

  • Tu bebé o niño pequeño no puede dormir o está irritable después de un resfriado u otra infección de las vías respiratorias superiores

  • Observas una secreción de líquido, pus o líquido sanguinolento del oído

Causas

Una infección de oído medio está causada por una bacteria o un virus en el oído medio. Esta infección a menudo es el resultado de otra enfermedad —resfriado, gripe o alergia— que causa congestión e hinchazón de los conductos nasales, la garganta y las trompas de Eustaquio.

Papel de las trompas de Eustaquio

Las trompas de Eustaquio son un par de tubos estrechos que van desde el oído medio hasta la parte superior trasera de la garganta, detrás de los conductos nasales. El extremo de las trompas en la garganta se abre y se cierra para lo siguiente:

  • Regular la presión de aire en el oído medio

  • Renovar el aire en el oído

  • Drenar las secreciones normales del oído medio

Las trompas de Eustaquio inflamadas pueden bloquearse y hacer que se acumulen líquidos en el oído medio. Este líquido puede infectarse y causar los síntomas de una infección del oído.

En los niños, las trompas de Eustaquio son más estrechas y horizontales, por lo que son más difíciles de drenar y más propensas a obstruirse.

Función de las adenoides

Las adenoides son dos pequeñas almohadillas de tejidos en la parte posterior de la nariz que se cree que tienen incidencia en la actividad del sistema inmunitario.

Debido a que las adenoides están cerca de la abertura de las trompas de Eustaquio, la inflamación de las adenoides puede bloquear las trompas. Esto puede provocar una infección del oído medio. La inflamación e irritación de las adenoides es más probable que incidan en las infecciones de oído en los niños porque los niños tienen adenoides relativamente más grandes en comparación con los adultos. En muchos casos en los que están muy grandes y están obstruyendo mucho, ya sea las trompas de Eustaquio o en su defecto el paso del aire de la nariz hacia la garganta es necesario el removerlas quirúrgicamente. Este procedimiento se denomina ADENOIDECTOMIA. Se puede realizar mediante radiofrecuencia en quirófano o mediate técnica tradicional denominada técnica "fría". Y el pronostico de la evolución del oido medio o de la respiración del niño cambia positivamente. 

Afecciones relacionadas

Entre las afecciones del oído medio que podrían estar relacionadas con una otitis o generar problemas en el oído medio se incluyen las siguientes:

  • Otitis media con efusión, o hinchazón y acumulación de líquido (efusión) en el oído medio sin infección bacteriana o viral. Esto puede suceder porque la acumulación de líquidos persiste incluso después de que mejora la infección en el oído. También puede suceder debido a una disfunción o bloqueo no infeccioso de las trompas de Eustaquio.

  • La otitis media con efusión crónica ocurre cuando el líquido permanece en el oído medio y vuelve continuamente sin infección bacteriana o viral. Esto hace que los niños sean susceptibles a padecer nuevas infecciones del oído y podría afectar la audición.

  • Otitis media supurativa crónica, una infección del oído que no desaparece con los tratamientos habituales. Esto puede ocasionar un agujero en el tímpano. 

Factores de riesgo

Algunos de los factores de riesgo para las infecciones del oído son:

  • La edad. Los niños entre las edades de 6 meses y 2 años son más susceptibles a las infecciones de oído debido al tamaño y la forma de sus trompas de Eustaquio y porque su sistema inmunitario aún está en desarrollo.

  • Cuidado infantil en grupo. Los niños cuidados en grupo tienen más probabilidades de contraer resfríos e infecciones de oído que los niños que permanecen en casa. Los niños en entornos grupales están expuestos a más infecciones, como el resfrío común.

  • Alimentación del lactante. Los lactantes que beben del biberón, especialmente cuando están acostados, tienden a tener más infecciones de oído que los bebés que son amamantados.

  • Factores estacionales. Las infecciones de oído son más comunes durante el otoño y el invierno. Las personas con alergias estacionales pueden tener un mayor riesgo de padecer infecciones de oído cuando los recuentos de polen son altos.

  • Mala calidad del aire. La exposición al humo de tabaco o a altos niveles de contaminación del aire puede aumentar el riesgo de padecer infecciones de oído.

  • Paladar hendido. Las diferencias en la estructura ósea y los músculos de los niños con hendidura del paladar pueden dificultar el drenaje de la trompa de Eustaquio.

Complicaciones

La mayoría de las infecciones de oído no causan complicaciones a largo plazo. Las infecciones de oído que se producen una y otra vez pueden llevar a complicaciones graves:

  • Deterioro de la audición. La pérdida de audición leve que aparece y desaparece es bastante común con una infección de oído, pero generalmente mejora una vez que la infección desaparece. Las infecciones de oído que se producen una y otra vez, o el líquido en el oído medio, pueden llevar a una pérdida de la audición cada vez más significativa. Si hay algún daño permanente en el tímpano u otras estructuras del oído medio, puede haber pérdida permanente de la audición.

  • Retrasos en el habla o en el desarrollo. Si la audición se ve afectada de manera temporal o permanente en lactantes y niños pequeños, estos pueden experimentar retrasos en el habla, en las habilidades sociales y en el desarrollo.

  • Propagación de la infección. Las infecciones no tratadas o que no responden bien al tratamiento pueden propagarse a los tejidos cercanos. La infección del mastoideo, la protuberancia ósea detrás de la oreja, se conoce como mastoiditis. Esta infección puede resultar en daño al hueso y la formación de quistes llenos de pus. En raras ocasiones, las infecciones graves del oído medio se propagan a otros tejidos del cráneo, incluso el cerebro o las membranas que lo rodean (meningitis).

  • Desgarro del tímpano. La mayoría de los desgarros del tímpano sanan dentro de las 72 horas. En algunos casos, se necesita una reparación quirúrgica.

Prevención

Los siguientes consejos pueden ayudarte a reducir el riesgo de tener infecciones en el oído:

  • Prevenir resfriados comunes y otras enfermedades. Enseña a tus hijos a lavarse las manos con frecuencia y a conciencia, y a no compartir los utensilios para comer y beber. Enseña a tus hijos a toser o estornudar en el brazo. Si es posible, limita el tiempo que tu hijo pasa en centros de cuidado grupales. Puede servir un lugar de atención infantil con menos niños. Trata de no llevar a tu hijo a la guardería o la escuela cuando esté enfermo.

  • Evita el tabaquismo pasivo. Asegúrate de que nadie fume en tu hogar. Cuando estés lejos de casa, permanece en ambientes libres de humo.

  • Amamanta a tu bebé. De ser posible, dale de mamar a tu bebé durante al menos seis meses. La leche materna contiene anticuerpos que pueden proteger al bebé de las infecciones en el oído.

  • Si alimentas a tu bebé con biberón, sostenlo en posición vertical. No le des el biberón cuando está acostado. No pongas biberones en la cuna junto al bebé.

  • Habla con tu médico acerca de las vacunas. Pregunta al médico cuáles vacunas son apropiadas para tu hijo. Las vacunas estacionales contra la gripe, el neumococo y otras bacterias pueden prevenir las infecciones en el oído.

 

Escrito por el personal de Mayo Clinic Diagnóstico & tratamiento Sept. 13, 2019

 
 

OTITIS EXTERNA

(Otitis del nadador)

(Infección de oido externo)

El oído de nadador es una infección en el conducto auditivo externo, que va desde el tímpano hasta la parte externa de la cabeza. Suele ser producto del agua que queda en el oído después de nadar, que crea un ambiente húmedo propicio para el crecimiento de bacterias.

Colocarse los dedos, hisopos de algodón u otros objetos en los oídos también puede provocar el oído de nadador al dañar la capa delgada de piel que recubre el conducto auditivo.

El oído de nadador también se conoce como otitis externa. La causa más frecuente de esta infección es la invasión de bacterias en la piel del interior del conducto auditivo. En general, el oído de nadador puede tratarse con gotas para los oídos. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir las complicaciones e infecciones más graves.

 

Síntomas

Por lo general, los síntomas del oído de nadador son leves al principio, pero pueden empeorar si la infección no se trata o se propaga. Los médicos a menudo clasifican el oído de nadador de acuerdo con las etapas de progresión leve, moderada y avanzada. 

 

Signos y síntomas de infección leve: 

  • Comezón en el canal auditivo

  • Ligero enrojecimiento dentro del oído

  • Molestia leve que empeora al tirar del oído externo (pabellón o aurícula) o al empujar el bultito que se encuentra frente al oído (trago)

  • Secreción de líquido claro y sin olor

Progresión moderada

  • Picazón más intensa

  • Aumento del dolor

  • Enrojecimiento más intenso en el oído

  • Drenaje excesivo de líquido

  • Sensación de llenura dentro del oído

  • Bloqueo parcial del canal auditivo por inflamación, líquido y residuos

  • Audición reducida o amortiguada

Progresión avanzada

  • Dolor intenso que podría irradiarse a la cara, el cuello o el lado de la cabeza

  • Obstrucción completa del canal auditivo

  • Enrojecimiento o inflamación del oído externo

  • Hinchazón en los ganglios linfáticos del cuello

  • Fiebre

Cuándo consultar a su otorrinolaringólogo

Ponte en contacto con el médico si tienes incluso signos o síntomas leves de

otitis externa.

Llama al médico inmediatamente o acude a la sala de emergencias si tienes

lo siguiente:

  • Dolor intenso

  • Fiebre

Causas

La otitis externa es una infección que generalmente está causada por bacterias. Es menos frecuente que un hongo o virus cause otitis externa.

"Defensas" naturales del oído

Los conductos auditivos externos tienen defensas naturales que ayudan a mantenerlos limpios y a prevenir las infecciones. Las características de protección incluyen:

  • Glándulas que segregan una sustancia cerosa (cerumen). Estas secreciones forman una película delgada que repele el agua en la piel del interior del oído. El cerumen también es ligeramente ácido, lo que contribuye a reducir el crecimiento de bacterias.

    El cerumen también recolecta suciedad, células muertas de la piel y otros residuos, ayuda a eliminar estas partículas de tu oído y deja el conocido tapón de cera que encuentras en la abertura del conducto auditivo.

  • Cartílago que cubre parcialmente el conducto auditivo. Esto ayuda a prevenir la entrada de cuerpos extraños al conducto.

 

Cómo ocurre la infección

Si padeces otitis externa, tus defensas naturales han disminuido. Estas son algunas de las afecciones que pueden debilitar las defensas del oído y promover el crecimiento bacteriano:

  • Exceso de humedad en el oído. La transpiración intensa, el clima húmedo prolongado o el agua que permanece en el oído después de nadar pueden crear un ambiente favorable para las bacterias.

  • Rasguños o abrasiones en el canal auditivo. Al limpiarte el oído con un cotonete o pasador para cabello, rascarte con el dedo o usar auriculares o audífonos, puedes causar pequeñas roturas de la piel que facilitan el crecimiento de bacterias.

  • Reacciones de sensibilidad. Los productos para el cabello o las joyas pueden causar alergias y afecciones de la piel que promueven la infección.

Factores de riesgo

Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer otitis externa son los siguientes:

  • Natación

  • Penetración de agua con altos niveles de bacterias

  • Limpieza agresiva del conducto auditivo externo con hisopos de algodón u otros objetos

  • Uso de ciertos dispositivos, como auriculares o audífonos

  • Alergias o irritación de la piel por el uso de joyas, y rociadores o tintes para el cabello

Complicaciones

Por lo general, la otitis externa no es grave si se trata oportunamente, pero pueden ocurrir complicaciones.

  • Pérdida temporal de la audición. Es posible que experimentes una reducción de la audición que suele mejorar una vez que desaparece la infección.

  • Infección a largo plazo (otitis externa crónica). Se suele considerar que la infección del oído externo es crónica si los signos y síntomas persisten durante más de tres meses. Las infecciones crónicas son más frecuentes si existen afecciones que dificultan el tratamiento, tales como una cepa de bacterias inusual, una reacción alérgica de la piel, una reacción alérgica a las gotas con antibióticos para los oídos, una afección de la piel como dermatitis o psoriasis, o una combinación de infecciones bacteriana y fúngica.

  • Infección del tejido profundo (celulitis). En raras ocasiones, la otitis externa se puede diseminar hasta las capas profundas y los tejidos conectivos de la piel.

  • Daño óseo y cartilaginoso (osteomielitis temprana de la base del cráneo).Esta es una complicación poco común de la otitis externa que ocurre a medida que la infección se propaga al cartílago de la oreja externa y a los huesos de la parte inferior del cráneo, lo que causa dolor cada vez más intenso. Los adultos mayores, las personas con diabetes y las personas con un sistema inmunitario debilitado corren un riesgo mayor de esta complicación.

  • Infección más extendida. Si la otitis externa se convierte en osteomielitis avanzada de la base del cráneo, es posible que la infección se propague y afecte otras partes del cuerpo, como el cerebro o los nervios cercanos. Esta complicación poco frecuente puede ser mortal.

 

Prevención

Sigue estos consejos para evitar el oído de nadador:

  • Mantén los oídos secos. Seca por completo los oídos después de nadar o bañarte. Seca solo el oído externo, limpiándolo suavemente con un paño o toalla suave.

    Inclina la cabeza hacia un costado para ayudar a drenar el agua del conducto auditivo. Puedes secarte los oídos con un secador si lo pones en el nivel más bajo y lo colocas a una distancia de por lo menos 1 pie (unos 30 centímetros) del oído.

  • Tratamiento preventivo en el hogar. Si sabes que no tienes un tímpano perforado, puedes utilizar gotas para oídos preventivas y caseras antes y después de nadar. Una mezcla de una parte de vinagre blanco por una parte de alcohol isopropílico puede ayudar a fomentar el secado y evitar el crecimiento de las bacterias y los hongos que pueden provocar el oído de nadador.

    Coloca una cucharadita (alrededor de 5 mililitros) de la solución en cada oído y deja que drene hacia afuera. Puedes encontrar soluciones de venta libre similares en tu farmacia.

  • Nada de forma segura. Ten en cuenta las advertencias de conteos altos de bacterias y evita nadar durante esos días.

  • Evite colocar objetos extraños en los oídos. Nunca intentes rascar si te pica, ni extraer la cera del oído, con instrumentos como hisopos, clips para papeles u horquillas para el cabello. El uso de estos instrumentos hace posible que introduzcas el material más adentro en el canal auditivo, que irrites la piel del oído interior o que te lastimes la piel.

  • Protege los oídos de las sustancias irritantes. Coloca algodón en los oídos cuando uses productos como aerosoles o tinta para el cabello.

  • Ten cuidado después de una infección o cirugía de oído. Si te sometiste a una cirugía de oído recientemente, consulta con el médico antes de nadar.

Diagnóstico

Por lo general, los médicos pueden diagnosticar la otitis externa durante una visita al consultorio. Si la infección está avanzada o persiste, quizás necesites hacerte más exámenes.

Prueba inicial

El médico probablemente diagnosticará la otitis externa en función de los síntomas que describas, las preguntas que te haga y una visita en su consultorio. Lo más probable es que no necesites un análisis de laboratorio durante tu primera visita. Por lo general, la evaluación inicial del médico generalmente incluirá lo siguiente:

  • Examinar el canal auditivo externo con un instrumento con luz (otoscopio). El canal auditivo puede estar enrojecido, hinchado y escamoso. Puede haber escamas de piel u otros desechos en el canal auditivo.

  • Examinar el tímpano (membrana timpánica) para asegurarse de que no esté roto o dañado. Si la vista del tímpano está bloqueada, el doctor limpiará el canal auditivo con un pequeño dispositivo de succión o un instrumento con un pequeño aro o cuchara en el extremo.

 

Otros análisis

Dependiendo de la evaluación inicial, la intensidad de los síntomas o la fase de tu otitis externa, el médico podría recomendar una evaluación adicional, como el envío de una muestra de líquido del oído en busca de bacterias u hongos.

Además, debes hacer lo siguiente:

  • Si el tímpano está dañado o desgarrado, es probable que el médico te remita a un especialista de oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo). El especialista examinará la condición en que está el oído medio para determinar si esa es la ubicación primaria de la infección. Este examen es importante porque algunos tratamientos destinados a una infección en el conducto auditivo externo no son adecuados para tratar el oído medio.

  • Si la infección no responde al tratamiento, el médico podría tomar una muestra de secreción o partículas del oído durante una consulta posterior y enviarla a un laboratorio para identificar el microorganismo que está produciendo la infección.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento es detener la infección y permitir que se cure el canal auditivo.

Limpieza

Es necesario limpiar el conducto del oído exterior para ayudar a que las gotas para los oídos alcancen todas las áreas infectadas. El médico usará un dispositivo de succión o una cureta para limpiar la secreción, cera, escamas de piel y otros residuos.

 

Medicamentos para la infección

En la mayoría de los casos de otitis externa, el médico te recetará gotas para los oídos que contienen una combinación de los siguientes ingredientes, según el tipo y la gravedad de la infección:

  • Solución ácida para ayudar a restaurar el ambiente antibacteriano normal del oído

  • Esteroides para reducir la inflamación

  • Antibióticos para combatir las bacterias

  • Medicamentos antimicóticos para combatir infecciones causadas por hongos

Pregúntale a tu médico cuál es el mejor método para colocarte las gotas para los oídos. Algunas ideas que pueden ayudarte a usar gotas para los oídos incluyen las siguientes:

  • Reduce la incomodidad que causan las gotas frías sosteniendo la botella en la mano durante unos minutos para nivelar la temperatura de las gotas con la temperatura corporal.

  • Acuéstate de lado con el oído infectado hacia arriba durante unos minutos para ayudar a que el medicamento se desplace a través de todo el canal auditivo.

  • Si es posible, pídele a alguien que te ayude a colocarte las gotas en el oído.

  • Para ponerle gotas a un niño o un adulto en el oído, tira de la oreja hacia arriba y hacia atrás.

Si tienes el canal auditivo completamente bloqueado por hinchazón, inflamación o secreción excesiva, tu médico podría insertar una mecha hecha de algodón o gasa para promover el drenaje y ayudar a que el medicamento ingrese en el canal auditivo.

Si la infección está más avanzada o no responde al tratamiento con gotas para los oídos, tu médico podría recetarte antibióticos orales.

Medicamentos para el dolor

El médico podría recomendar analgésicos de venta libre para aliviar el malestar de la otitis externa, como ibuprofeno, naproxeno sódico o paracetamol.

Si el dolor es severo o tu oído de nadador está más avanzado, el médico podría recetarte un medicamento más fuerte para aliviar el dolor.

Para ayudar a que el tratamiento funcione

Durante el tratamiento, haz lo siguiente para ayudar a mantener los oídos secos y evitar más irritación:

  • No nades ni bucees.

  • Evita volar.

  • No uses un tapón para los oídos, un audífono ni auriculares antes de que el dolor o la secreción hayan cesado.

  • Evita que te entre agua en el canal auditivo cuando te duches o te bañes. Usa una bolita de algodón recubierta con vaselina para protegerte el oído cuando te duches o te bañes.

 

Otocerosis 

(Tapón de cerilla / cera)

Descripción general

La oclusión por cerumen ocurre cuando la cera (cerumen) se acumula en las orejas o se torna demasiado dura como para poder ser eliminada naturalmente.

El cerumen es una parte útil y natural de las defensas del cuerpo. Limpia, lubrica y protege el conducto auditivo al atrapar la suciedad y al retrasar el crecimiento de las bacterias.

Si la oclusión por cerumen se transforma en un problema, tú o tu médico pueden tomar medidas simples para retirar la cera en forma segura.

Síntomas

Los siguientes pueden ser signos y síntomas de oclusión por cerumen:

  • Dolor de oído

  • Sensación de inflamación en el oído afectado

  • Zumbido o ruidos en los oídos (tinnitus o acúfeno)

  • Disminución de la audición en el oído afectado

  • Mareos

  • Tos

Cuándo consultar al médico

Si tienes los signos y síntomas de la oclusión por cerumen, consulta con tu médico. Los signos y síntomas pueden indicar otra enfermedad. Quizá pienses que puedes eliminar el cerumen por tu cuenta, pero no hay manera de saber si tienes exceso de cerumen sin que alguien, generalmente el médico, te revise los oídos. Tener signos o síntomas, como dolor de oídos o una disminución de la audición, no necesariamente significa que tengas acumulación de cera. Es posible que tengas otra afección relacionada con los oídos a la que debas prestarle atención.

Para que sea seguro, un médico debe realizar la extracción de cera. El conducto auditivo y el tímpano son delicados, por lo que pueden dañarse fácilmente debido al exceso de cera. No intentes eliminarlo por tu cuenta insertando un dispositivo en el canal auditivo, en especial, si tuviste una cirugía del oído, si tienes un orificio (perforación) en el tímpano o si sientes dolor o drenaje en el oído.

Por lo general, se revisan las orejas de los niños como parte de cualquier examen médico. De ser necesario, un doctor puede retirar el exceso de cera de la oreja de tu hijo durante la visita a su consultorio.

Causas

Las glándulas que hay en la piel que recubre la parte externa del canal auditivo segregan el cerumen de los oídos. El cerumen y los pequeños vellos que hay en estos conductos atrapan el polvo y otras partículas extrañas que pueden dañar las estructuras más profundas, como el tímpano.

En la mayoría de las personas, una pequeña cantidad de cerumen viaja regularmente a la abertura del oído, donde se elimina con el lavado o cae a medida que se segrega cerumen nuevo para reemplazarlo. Si segregas una cantidad excesiva de cerumen o si este no se elimina de forma eficaz, puede acumularse y bloquear el canal auditivo.

Las oclusiones por cerumen ocurren comúnmente cuando las personas tratan de limpiarse los oídos ellas mismas introduciendo hisopos de algodón u otros productos en ellos. Esto, por lo general, empuja el cerumen hacia adentro del oído en lugar de sacarlo.

Diagnóstico

El médico puede determinar si tienes una oclusión por cerumen al revisarte la oreja con un instrumento especial que ilumina y amplía el oído interno (otoscopio).

Tratamiento​

El médico puede extraer el exceso de cerumen utilizando un pequeño instrumento curvo llamado «legra» o usando succión al inspeccionar el oído. El médico también puede expulsar el cerumen usando un irrigador o una pera de goma con agua tibia.

Si la acumulación de cerumen es un problema recurrente, el médico puede recomendarte que uses un medicamento para la extracción de cerumen. Como estas gotas pueden irritar la piel delicada del tímpano y del canal auditivo, úsalas únicamente según las indicaciones.

Medicina alternativa

Algunas personas utilizan un tratamiento con velas óticas, técnica por la cual se inserta una vela con forma de cono, hueca y que está encendida en el oído para intentar retirar la cera. Según la teoría, el calor de la llama creará un tapón de vacío y la cera se adherirá a la vela.

Sin embargo, NO se recomienda este procedimiento para la oclusión por cerumen. Las investigaciones demostraron que las velas óticas no funcionan y que pueden ocasionar lesiones, como quemaduras, obstrucciones del conducto auditivo e, incluso, perforacionesConsulta con el médico antes de probar remedios alternativos para quitarte el cerumen.

Estilo de vida y remedios caseros (previos a la consulta exclusivamente) 

Si tu tímpano no tiene un tubo o un agujero, estas medidas de cuidado personal pueden ayudarte a eliminar el exceso de cerumen que está bloqueando el canal auditivo:

  • Ablanda el cerumen. Utiliza un cuentagotas para aplicar unas gotas de aceite para bebé, aceite mineral, glicerina o peróxido de hidrógeno en el canal auditivo.

  • Usa agua tibia. Después de uno o dos días, cuando el cerumen se haya ablandado, usa una pera de goma para rociar suavemente agua tibia en el canal auditivo. Inclina la cabeza y tira del oído externo hacia arriba y hacia atrás para enderezar el canal auditivo. Cuando termines de irrigar, inclina la cabeza hacia el costado para dejar que el agua se escurra.

  • Seca el canal auditivo. Cuando termines, seca el oído externo suavemente con una toalla o un secador de mano

Esto puede ayudar a su otorrinolaringólogo a que el removerlo en el consultorio sea mas fácil

Es posible que debas repetir este procedimiento de ablandado del cerumen e irrigación unas veces antes de que salga el exceso de cerumen. Sin embargo, puede que las sustancias de ablandamiento solo aflojen la capa externa del cerumen y hagan que se aloje más adentro en el canal auditivo o contra el tímpano. Consulta con el médico si los síntomas no mejoran después de algunas sesiones de tratamiento.

 

No intentes sacarlo escarbando

Nunca intentes sacar de los oídos el exceso de cerumen o el cerumen seco con objetos a tu alcance como sujetapapeles, cotonetes u horquillas para el cabello. Podrías empujar el cerumen más adentro del oído y causar daños graves a las paredes del canal auditivo o del tímpano.

Qué puedes hacer mientras tanto

No intentes sacar el cerumen con cotonetes u otros productos como pasadores para el cabello o tapas de bolígrafos. Esto podría empujar el cerumen mas adentro del oído y causar daños graves al canal auditivo o al tímpano.

 
 

Mareo / Vértigo

Causas

Las causas de los mareos son tan variadas como sus síntomas. Pueden deberse sencillamente a la cinetosis: la sensación de náuseas que aparece al atravesar curvas cerradas o en montañas rusas. También pueden tener otras causas, como un problema del oído interno, infección, reducción del flujo sanguíneo debido a arterias obstruidas o enfermedades del corazón, efectos secundarios de un medicamento, ansiedad u otros trastornos. En ocasiones, no se puede identificar una causa.

En general, es poco probable que los mareos aislados, particularmente el vértigo, que se presentan sin ningún otro síntoma sean signo de un accidente cerebrovascular. La diferencia entre vértigo y mareo es complicada. Ya que se puede decir que un vertigo es un mareo también. El vértigo per se, es la ilusión de movimiento en forma de giros ya se del cuarto o del paciente. 

Algunas de las causas de los mareos incluyen las siguientes:

Problemas en el oído interno

Muchos casos de mareos se provocan como resultado de problemas que afectan el mecanismo de equilibrio en el oído interno. Por ejemplo:

  1. Vértigo postural paroxístico benigno

  2. Infección del oído (oído medio)

  3. Enfermedad de Ménière

  4. Migraña

Flujo sanguíneo reducido

Es posible que los mareos se originen si el cerebro no recibe la sangre suficiente. Esto puede presentarse por diversas razones, entre ellas:

  1. Arterioesclerosis/ateroesclerosis

  2. Anemia

  3. Deshidratación

  4. Hipoglucemia

  5. Arritmias cardíacas (problemas del ritmo cardíaco)

  6. Hipotensión ortostática (hipotensión postural)

  7. Accidente cerebrovascular (infarto cerebral)

  8. Accidente isquémico transitorio (infarto cerebral)

Determinados medicamentos

Algunos tipos de medicamentos provocan mareos:

  1. Antidepresivos

  2. Medicamentos anticonvulsivos

  3. Medicamentos para controlar la presión arterial alta

  4. Sedantes

  5. Tranquilizantes

Otras causas de los mareos

  1. Conmoción

  2. Depresión (trastorno depresivo mayor)

  3. Trastorno de ansiedad generalizada

  4. Mareos por movimiento: primeros auxilios

  5. Los ataques de pánico y el trastorno de pánico

Cuándo consultar a su otorrinolaringólogo: 

Generalmente, consulta con el doctor si sientes cualquier mareo o vértigo que sea recurrente, súbito, grave o prolongado, y sin explicación.

Busca atención médica de emergencia si tienes mareos o vértigo nuevos y graves con cualquiera de los siguientes:

  • Dolor de cabeza súbito e intenso

  • Dolor en el pecho

  • Dificultad para respirar

  • Entumecimiento o parálisis de los brazos o las piernas 

  • Desmayo

  • Visión doble

  • Latidos del corazón rápidos o irregulares 

  • Confusión o arrastrar las palabras

  • Dar traspiés o tener dificultad para caminar

  • Vómitos continuos

  • Convulsiones

  • Cambio súbito en la audición

  • Entumecimiento o debilidad en la cara

Entre tanto, estos consejos para autocuidado pueden ser útiles:

  • Muévete lentamente. Cuando estés acostado y te levantes, muévete con lentitud. Muchas personas se marean si se levantan muy rápido.

  • Toma mucho líquido. Mantenerse bien hidratado puede ayudar a evitar o a aliviar varios tipos de mareos.

  • Evita la cafeína y el tabaco. Al reducir el flujo sanguíneo, estas sustancias pueden empeorar los síntomas.

Pérdida de audición

La pérdida de la audición que aparece gradualmente a medida que envejeces (presbiacusia) es frecuente. Aproximadamente, un tercio de las personas en Estados Unidos entre los 65 y los 75 años de edad tienen cierto grado de pérdida de audición. En el caso de las personas mayores de 75 años, la cantidad es de casi 1 en 2.

La pérdida de audición se define como uno de tres tipos:

  • Conductiva (involucra el oído externo o medio)

  • Neurosensorial (involucra el oído interno)

  • Mixta (combinación de ambas)

El envejecimiento y la exposición crónica a ruidos fuertes contribuyen ambos a la pérdida de audición. Otros factores, como el exceso de cerumen, pueden reducir temporalmente la capacidad de los oídos de conducir los sonidos.

La mayoría de los tipos de pérdida de la audición son irreversibles. Sin embargo, el médico o el especialista de la audición y tú pueden tomar algunas medidas para mejorar la audición.

Síntomas

Los signos y síntomas de la pérdida de la audición pueden ser los siguientes:

  • Amortiguación del habla y de otros sonidos

  • Dificultad para comprender palabras, en especial, cuando hay ruido de fondo o en una multitud

  • Problema para oír las consonantes

  • Pedirles frecuentemente a los demás que hablen más lento, con mayor claridad y más alto

  • Necesidad de subir el volumen de la televisión o de la radio

  • Abstenerse de participar en las conversaciones

  • Evitar algunos entornos sociales

Cuándo debes consultar con un médico

Si tienes una pérdida de la audición repentina, en particular, en un oído, busca atención médica inmediata.

Habla con tu médico si la dificultad para oír afecta tu vida diaria. La pérdida de audición relacionada con la edad ocurre gradualmente, por lo que es posible que no lo notes al principio.

Causas

Para comprender cómo ocurre la pérdida de audición, puede ser útil en primer lugar comprobar cómo escuchas.

El oído consta de tres partes principales: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Las ondas sonoras pasan a través del oído externo y causan vibraciones en el tímpano. El tímpano y tres pequeños huesos del oído medio amplifican las vibraciones a medida que viajan al oído interno. Allí las vibraciones pasan a través del fluido en una estructura con forma de caracol del oído interno (cóclea).

En las neuronas de la cóclea, hay miles de vellos pequeños que ayudan a traducir las vibraciones sonoras en señales eléctricas que se transmiten al cerebro. Tu cerebro convierte estas señales en sonido.

Cómo puede producirse la pérdida de la audición

Las causas de la pérdida de la audición son:

  • Daño al oído interno. El envejecimiento y la exposición a ruidos fuertes pueden provocar el desgaste de los vellos o de las neuronas de la cóclea que envían señales de sonido al cerebro. Cuando esos vellos o neuronas se dañan o desaparecen, las señales eléctricas no se transmiten con tanta eficiencia y se produce una pérdida de la audición.

    Los tonos agudos más altos pueden amortiguarse. Es posible que te resulte difícil reconocer las palabras cuando hay ruido de fondo.

  • Acumulación gradual de cerumen. El cerumen puede bloquear el canal auditivo y evitar la conducción de las ondas sonoras. La eliminación del cerumen puede ayudar a restaurar la audición.

  • Infecciones en el oído y bultos anormales o tumores en los huesos. En el oído externo o medio, cualquiera de estos factores puede causar pérdida de la audición.

  • Tímpano roto (perforación de la membrana del tímpano). Los ruidos muy fuertes (por ejemplo, estallidos), los cambios repentinos en la presión, un objeto con punta que se mete en el oído y las infecciones pueden causar que el tímpano se rompa y afecte la audición.

Factores de riesgo

Los factores que pueden dañar el oído interno o que pueden llevar a la pérdida de los pelos y de las células nerviosas en el oído interno comprenden:

  • Envejecimiento. Con el paso del tiempo, las estructuras del oído se degeneran.

  • Ruidos fuertes. La exposición a sonidos fuertes puede dañar las células del oído interno. El daño puede aparecer con la exposición prolongada a sonidos fuertes o por un estallido breve, por ejemplo, un disparo de arma de fuego.

  • Factor hereditario. Es posible que tu composición genética te haga más vulnerable al daño en el oído por ruidos o al deterioro por envejecimiento.

  • Ruidos laborales. Los empleos en los que los ruidos fuertes son parte habitual del entorno laboral, por ejemplo, las tareas agrícolas, la construcción o el trabajo en una fábrica, pueden causar daño dentro del oído.

  • Deportes recreativos. La exposición a ruidos explosivos, como las armas de fuego y las turbinas de un avión, pueden causar pérdida inmediata y permanente de la audición. Otras actividades recreativas con niveles de ruido peligrosamente altos comprenden el uso de motos de nieve, de motocicletas, la carpintería o escuchar música fuerte.

  • Algunos medicamentos. Los medicamentos como el antibiótico gentamicina, sildenafil y algunos medicamentos de quimioterapia pueden dañar el oído interno. Si tomas dosis muy altas de aspirina, de otros analgésicos, de medicamentos antipalúdicos o de diuréticos del asa, se pueden producir efectos temporales en la audición, como zumbidos en los oídos (tinnitus/acúfeno) o pérdida de la audición.

  • Algunas enfermedades. Las enfermedades que causan fiebre alta, como meningitis, pueden dañar la cóclea.

Comparación de la intensidad de los sonidos frecuentes

En el cuadro que figura a continuación, se enumeran los sonidos frecuentes y sus niveles en decibelios. El nivel seguro de ruido según la Agencia de Protección Ambiental, EPA) es de 70 decibeles. Cuanto mayor es el ruido, menos tiempo tarda en causar un daño auditivo permanente. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Duraciones máximas de exposición al sonido

A continuación detallamos los niveles máximos de ruido en el trabajo a los cuales puedes estar expuesto sin protección auditiva y por cuanto tiempo. Exposición máxima a ruidos laborales permitida por la ley

Complicaciones

La pérdida de la audición puede tener un efecto significativo en tu calidad de vida. Los adultos mayores que tienen pérdida de audición pueden informan sensaciones de depresión. Debido a que la pérdida de audición puede dificultar la conversación, algunas personas experimentan sentimientos de aislamiento. La pérdida de audición también está asociada al deterioro y la disminución cognitiva.

El mecanismo de interacción entre la pérdida de audición, el deterioro cognitivo, la depresión y el aislamiento se está estudiando de manera activa. Una investigación inicial sugiere que tratar la pérdida de audición puede tener un efecto positivo en el desarrollo cognitivo, especialmente de la memoria.

Prevención

Las siguientes medidas pueden ayudarte a evitar la pérdida de audición inducida por el ruido y su empeoramiento relacionado con la edad:

  • Protégete las orejas. Limitar la duración y la intensidad de la exposición al ruido es la mejor protección. En el lugar de trabajo, usar tapones de plástico para los oídos u orejeras rellenas de glicerina puede ayudarte a proteger los oídos del ruido dañino.

  • Contrólate la audición. Considera someterte a pruebas periódicas de la audición si trabajas en un ambiente ruidoso. Si perdiste algo de audición, puedes tomar medidas para evitar perderla aun más.

  • Evita los riesgos recreativos. Actividades como andar en moto de nieve, cazar, usar herramientas eléctricas o escuchar conciertos de rock pueden dañarte la audición con el tiempo. El uso de protectores auditivos o tomar descansos pueden protegerte los oídos. Bajar el volumen de la música también es útil.

Diagnóstico

Las pruebas para diagnosticar la pérdida de la audición pueden ser:

  • Exploración física. El médico te mirará los oídos para detectar las posibles causas de la pérdida de la audición, como un cerumen o una inflamación por una infección. El médico también buscará causas estructurales de tus problemas de audición.

  • Análisis para detección generales. Es posible que el médico utilice la prueba de susurros, en la que te pedirá que te tapes un oído por vez para ver cuán bien escuchas las palabras pronunciadas en distintos volúmenes y cómo respondes a otros sonidos. La precisión puede ser limitada.

  • Pruebas de audición con aplicaciones. Hay aplicaciones móviles disponibles que puedes usar por tu cuenta en tu tableta para detectar una pérdida auditiva moderada.

  • Pruebas con diapasón. El diapasón es un instrumento metálico con forma de horquilla que produce sonidos cuando se lo golpea. Las pruebas simples con diapasón pueden ayudarle al médico a detectar una pérdida de la audición. Esta evaluación también puede revelar dónde ha ocurrido el daño en el oído.

  • Pruebas con audiómetro. Durante estas pruebas más exhaustivas realizadas por un audiólogo, te colocan auriculares y escuchas sonidos y palabras que se dirigen a cada oído. Cada tono se repite a niveles bajos para saber cuáles son los sonidos más tenues que puedes escuchar.

 

Tratamiento 

Si tienes problemas de audición, puedes obtener ayuda. El tratamiento depende de la causa y la intensidad de la pérdida de audición.

Algunas opciones son:

  • Extraer un tapón de cerumen. La obstrucción con un tapón de cerumen es una causa reversible de pérdida de audición. El médico puede eliminar la cera mediante succión o una herramienta pequeña con un aro en el extremo.

  • Procedimientos quirúrgicos. Algunos tipos de pérdida de audición pueden tratarse con cirugía, incluidas las anomalías del tímpano o huesos de la audición (osículos). Si has tenido reiteradas infecciones con líquido persistente, tu médico puede insertar tubos pequeños que ayuden a drenar tus oídos.

  • Audífonos. Si la pérdida de audición se debe a un daño en el oído interno, usar un audífono puede ser útil. Un audiólogo puede analizar contigo los posibles beneficios de usar un audífono y colocártelo. Los audífonos de oído abierto son actualmente los más populares, debido al calce y las características ofrecidas.

  • Implantes cocleares. Si tienes una pérdida de audición más grave y los audífonos convencionales no te benefician del todo, entonces un implante coclear puede ser una opción. A diferencia del audífono, que amplifica el sonido y lo dirige al interior del canal auditivo, un implante coclear evita las partes del oído interno dañadas o que no funcionan y estimula directamente al nervio auditivo. El audiólogo, junto con un médico que se especialice en trastornos de oído, nariz y garganta, pueden analizar los riesgos y beneficios.

 

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